Cuatro meses despues de pisar tierras bavaras llega el momento. Es el momento justo. Hemos sobrevivido a los primeros choques culturales y administrativos. Hemos esquivado a los duros golpes, llorado desconsolados, de agerridas y duras palabras alemanas como “Anmeldung” (empadronamiento), “Kreisverwaltungsreferat”, “Geringfügige Beschäftigung” (Mini Job), “Agentur für arbeit” (Oficina del Trabajo), “Finanzamt”, etc.; nos hemos ido a tomar buenos cafès, geniales helados y birras con las màs simpàticas: “Englischer Garten”, “Flohmarkt”, “Brezn”, “Biergarten”, etc.; otras nos han regalado increibles, dulces y fantasticos dias de paseos, rutas y puestas de sol como “Nympherburg”, “Gärtnerplatz”, “Odeonsplatz”, “Isar”, “Olympiapark” “Altstatd”, y otras se han convertido ya en nuestro propio lenguaje cotidiano: “Bahnhof”, “Keller”, “Apotheke”, “S-Bahn”, “U-Bahn”, “Volkschochschule”, “Sommerfest”, “Servus”, etc. y las que quedan por venir…

Y sè que todas estas palabras, querida lectora, querido lector, te sonaràn al ruso màs puro que se habla en la Siberia profunda. Puede ser que a otros muchos suenen familiares o ya formen parte de vuestra vida cotidiana en Munich, Baviera o resto de Alemania.

Tanto si las conoces, como si no, da comienzo en este blog una aventura en el cual hablaremos desde los ojos de una trentina y un segoviano nuestras vivencias por estas tierras de lo màs particulares.

Ha llegado el momento. Abrochense los cinturones y “Herzlich willkommen!”.

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