Múnich y su relación con la música…cuando las calles nos hablan, sólo basta escuchar.

mozart_munchen

Placa en la Altenhofstr.

No podemos entender Baviera sin la importancia del paso de grandes compositores y Múnich como uno de sus grandes focos y es que durante siglos la dinastía Wittlesbach hicieron de este arte su bandera convirtiéndose en referentes culturales en Europa acogiendo a grandes referentes de la música, dando (y buscando) prestigio y reputación a la Corte. Ya hicimos un breve repaso de otros compositores, como fueron Orlando di Lasso en el siglo XVI (sí, el de la escultura donde se encuentra el memorial a Michael Jackson), que llegaron a ser compositores de Corte y así pudo ser para el que hoy venimos a hablar, y del que no necesita presentaciones a estas alturas: Mozart.

60887-004-31ff910f

Mozart por Johann Georg Edlinger; en la Gemäldegalerie de Berlín

Pudo ser compositor de Corte pero finalmente se quedó sin llegar a ese gran escalón en su carrera profesional (como sí sucederá en su etapa posterior en Viena), no por méritos propios si no porque desde la misma Corte no le consideraron apto para tal prestigioso puesto y es que el Príncipe Elector de Baviera, Carlos Teodoro, vio que Mozart no tenía cualidades organizativas en él y era una característica clave para todo compositor en la Corte de Wittlesbach. No hablamos de una cualquiera, en la segunda mitad del siglo XVIII, la orquesta de la Corte de esta centenaria dinastía era de las mejores en Europa (“Escuela de Mannheim”).

Carlos Teodoro procedía de Mannheim y tras su muerte sin hijos el electorado pasó a la rama Wittlesbach del Palatinado-Sulzbach. La ciudad en la que residía Carlos Teodoro, Mannheim, que ejercía en aquella época como centro de la cultura y la música de toda Europa gracias a este monarca amante de las artes, cambió y fue perdiendo esa influencia ya que la nueva Corte optó por otras ciudades y Mozart se mudó de mala gana a la entonces provinciana Múnich. En este nuevo periodo muniqués Mozart compuso, con motivo de los Carnavales de 1781, una obra de encargo, la ópera “Idomeneo” (que arriba podéis escuchar una interpretación), que se estrenó en el teatro Cuvilliés de la Residenz. Ya se empezó a intuir que Mozart pensaba en otros horizontes y para que se quedara en la ciudad algunos ciudadanos acaudalados de Múnich llegaron incluso a reunir dinero pero de nada sirvió: Mozart se mudó a la más grande y lucrativa ciudad de Viena.

Breve y resumido paso del importante compositor, pero hay mucho por profundizar. Si te gusta la música y Múnich, ¡ven conmigo! Te enseño más.

Anuncios