Ya era hora de tocar un poco de Ratisbona (Regensburg) en este blog y es que últimamente me es difícil hablar de los tesoros de Baviera, más aún cuando son de tus rincones favoritos. Regensburg lo es. Iré lanzando pocas raciones de aquellos rincones que me han marcado para seguir envenenándote con la curiosidad y descubrirlos de un modo diferente.

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Neupfarrplatz y la iglesia protestante Neupfarrkirche

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Monumento en Neupfarrplatz con la iglesia y la Catedral de fondo

En pleno corazón de la ciudad, sobre estratos de historia, es imposible no darse con Neupfarrplatz tarde o temprano. De esos estratos (que se pueden visitar y ya os hablaré de ellos desde la arqueología) hablaremos sobre uno de sus últimos periodos. Rodeando la iglesia que preside la plaza nos daremos, o nos tropezaremos mejor, con una especie de instalación en el suelo. Una instalación en donde sobresalen del suelo una especie de tambores o columnas usadas por sus gentes para sentarse, tomar un respiro y disfrutar de las maravillosas vistas de esta plaza.

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En realidad es un monumento realizado en 2005 por el artista artista israelí Dani Karavan para recordar la historia judía de Ratisbona (o Regensburg) además de ser un lugar de encuentro para las personas. Lo que recrea es la sección en planta de una sinagoga que aquí se ubicaba datada de época medieval, de la cual la comunidad judía de Ratisbona era de las más importantes del antiguo imperio. El Kaiser Maximilian ordenó la expulsión de los judíos de la ciudad en 1519. El barrio judío, incluyendo sinagoga, fueron destruidos. Poco después se comenzó la construcción de la actual Neupfarrkirche. Este monumento recuerda el legado judío y busca un reencuentro con el pasado de la ciudad y un monumento contra el odio, la intolerancia y la discriminación.

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